Un extraño comienzo. Colombo – Mahawilachchiya

Colombo

Una sonrisa se me dibujó en la cara al despedir al último alumno de mi grupo de tutoría. Era 13 de Julio y tras un año académico bastante duro, al fin era libre. Ya podía empezar a pensar en las ansiadas vacaciones ya que hasta entonces, con 10-12 horas de trabajo diario, no tuve tiempo de planear nada. 

Este año iban a ser unas vacaciones diferentes; había contactado a través de Helpex con una escuela en Batticaloa, Sri Lanka para pasar unas semanas enseñando ingles a los niños de la zona. Era un plan perfecto, por las mañanas podría ir a la playa o explorar la ciudad y por las tardes de 2 a 8 estaría en la escuela enseñando inglés. Los fines de semana sería libre de explorar el resto de la isla. Mi contacto era un tipo llamado Roshan al que ya había facilitado algunos materiales de enseñanza a través del correo electrónico pues parecía algo perdido en cuanto a como impartir la asignatura, especialmente cuando le daba consejos yo que no soy profesor de inglés sino de ciencias. 

Atardecer en Colombo
El caso es que el 18 de Julio aterrizo en Colombo y lo primero que hago al llegar al hostel es contactar de nuevo con Roshan para decirle que ya estoy en Sri Lanka y que me dirigiré a Batticaloa al día siguiente. Esta fue la conversación traducida al castellano:
– Ey Roshan! Ya estoy en Colombo, mañana mismo pillo un tren a Batticaloa.

– Hola amigo, de repente he tenido que viajar, no estoy en el país. Pero haré lo necesario para acomodarte.

– Ok, pero la escuela esta abierta, no? 

– Llama a mi amigo Nanda, el te va a ayudar.

Esto me olió a chamusquina. Había estado escribiéndome con Roshan desde Noviembre hasta justo la semana antes de coger el vuelo y ahora me dice que se ha ido de Sri Lanka… no me lo podría haber dicho antes? En fin, no le di demasiada importancia y llamé al otro tipo llamado Nanda que yo pensaba que sería el que estaba a cargo de la escuela. Pero no; resulta que Nanda tenía una organización llamada Horizon Lanka pero en una zona completamente diferente del país, cerca de Anuradhapura en la zona central de la isla. A mi mentalidad europea, acostumbrada a la organizada vida en Londres no le gusto nada este cambio, pero no tenía nada que perder así que compre un ticket de tren a Anuradhapura y para allá que me fui. Si me gusta me quedo y si no me voy, pensé.

Estación de tren Colombo Fort

Al llegar, Nanda tuvo la amabilidad de recogerme de la estación y llevarme en su moto durante unos 20 minutos hacia lo desconocido. Los edificios enseguida desaparecieron y dieron lugar a antiguas ruinas en la jungla, monos y chavolas en las que los aldeanos vendían frutas y vegetales a los pocos vehículos que pasaban por la carretera, hasta que finalmente llegamos a la “escuela” de Horizon Lanka: un edificio de hormigón a medio construir. Allí, Nanda me enseñó lo que tenían: una pizarra de unas 12 pulgadas y 5 ordenadores para enseñar informática a los chavales. 

Fue ahí donde conocí a Estefanía, que había ido de voluntaria también durante sus vacaciones de verano de profesora. Había ido pero… se iba. Ese mismo día se marchaba después de haber estado una semana que según me comento fue extraña y aburrida. Había planeado quedarse más pero se veía que la pobre no aguantaba más. Lo que me dijo fue que había estado muy aburrida: era imposible socializar, no había nada que hacer y además los profesores locales eran unos bordes que ni te dirigían la palabra.

Tras esta confesión pensé en hacer como ella, quedarme una semana y luego irme a conocer Sri Lanka. Al final me quedé incluso menos: 4 días, pero vayamos por partes que no quiero adelantar acontecimientos.

Escuela de Horizon Lanka
Todas las niñas del pueblo con trenzas
 

Nos subimos a la moto y dejamos la escuela atrás. Al poco tiempo paramos en un hotel (porque en Sri Lanka los restaurantes donde comen los locales se llaman así) y nos comemos el peor curry que he probado nunca, servido frío, como es tipico aquí y con las manos, porque según ellos los cubiertos hacen que el curry sepa diferente, no es coña. No podía prever yo en ese momento que eso era prácticamente lo único que iba a comer para desayunar, comer y cenar en los próximos 4 días. 

Tras esta parada continuamos hasta llegar al pueblo Mahawilachchiya y Nanda me mostró el lugar donde estaba la escuela principal de Horizon Lanka. Se trataba de una casa bastante grande donde vivía Nanda y en ocasiones voluntarios como yo y otro edificio donde impartir clase que por fuera al menos lucía bastante bien. Hay que reconocer que el lugar tiene un potencial enorme para fundar una academia de ingles o centro de enseñanza de cualquier otra cosa pero estaba en un estado de semiabandono lamentable. Tenía polvo y telarañas por todos los lados, las hormigas habían ocupado el sitio sin intenciones de abandonarlo y la cocina daba la sensación de no haber sido usada en años por la roña que acumulaba (y de hecho así era como averiguaría más tarde). La verdad es que era una pena porque un sitio así cogido por alguien trabajador y cuidadoso podría haber sido muy diferente.

Nanda
De mi estancia allí muestro en un listado lo que me gusto y lo que no:
Lo que me gusto:

  • En la Sri Lanka rural no se genera apenas desperdicio. El curry te lo sirven en papel de periódico del día anterior y todo lo que sobre se da a los perros.
  • La proximidad con la naturaleza. La gente vive en una zona de alta biodiversidad y lo valoran y respetan. El parque nacional de Wilpatu esta pegado al pueblo y los elefantes se acercan al atardecer.
  • Los niños son todo sonrisas y valoran más lo que tienen que los niños a los que doy clase en Londres pese a tener muchísimo menos.

Lo que no me gusto:

  • La comida. Todo es arroz con curry donde el 90% es arroz y el 10% curry mediocre. Te salva que siempre puedes comprar fruta bastante barata.
  • La comunicación con la gente del pueblo es muy difícil ya que casi nadie habla inglés y tampoco hay sitios para socializar como un bar. La gente cuando se reúne lo hace en sus casas para tomar el té.
  • El ritmo de trabajo es muy lento. Me sorprendo a mi mismo diciendo esto pero es que de verdad, dejan casi todo para mañana y se tiran el día mirando las moscas. Me aburrí bastante.
  • En la escuela de inglés no había ningún plan. Los voluntarios llegan y les dicen que tienen que enseñar ingles pero no explican el nivel de los alumnos ni los objetivos. Así que los voluntarios llegan, están perdidos los primeros días y en cuanto se habitúan, tienen que irse. 
Elefantes muy cerca del pueblo de Mahawilachchiya al atardecer

Un día me quede en la escuela desde el mediodía hasta la noche perdiendo el tiempo porque ese día no había escuela. Nanda me dijo que ese día dormiríamos allí para poder dar clase al día siguiente sin movernos. Yo dije que vale pero al final lo que paso fue que YO dormí en ese edificio a medio construir sobre una tabla de madera que me destrozo la espalda y YO di clase tras recibir una llamada de Nanda de que empezara a enseñar a esos niños que no conocía y por tanto no sabía que nivel de ingles tenían. Ese desagradable detalle por parte de Nanda, unido al hecho de que le preste unos 30$ que no devolvía (siempre decía que mañana) hizo que tomara la decisión de marcharme. Durante la comida lo hable con él y le comenté el problema de no tener un plan de enseñanza para alumnos y voluntarios. Así que por la tarde pasamos un rato diseñando dicho plan, pues no quería irme sin aportar un poquito y a la mañana siguiente me subí a un bus destino Anuradhapura. El dinero lo deje como donación y supuestamente iba a recibir un ticket que lo confirmase pero no he recibido nada hasta la fecha. Delante de mi tenía un mes entero para viajar por la isla y no lo lamentaría.

Niños de Horizon Lanka

Nota: Como podéis ver mi experiencia con este voluntariado no fue muy buena pero me consta que otra gente le ha encantado. Cuando me fui, una pareja de Británicos se quedaron enseñando ingles y por las fotos que han puesto deduzco que pasaron un tiempo estupendo.

Nota 2: No he escrito nada sobre Colombo porque me lo reservo para otra entrada futura ya que tuve que volver a la capital para extender mi visa.

Un comentario

  1. A mi me gustarian las cosas que a ti no gustaban como quedar en casa para tomar un te con tus amigos o sus siestas famosas (lo siento pero los espanoles no saben NADA de siestas :p) ! Muy bien que dices que otras personas lo han pasado bien, creo que este tipo de voluntariado no es para todos, pero asi tu post es mas objetivo.

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